Entrevistas
Estopa: No hay quien les tosa
Mª Carmen
Torrente
Son de Cornellá, como recalcan en dos de sus nuevas canciones,
El blade y Partiendo la pana. Precisamente, el personaje de esta
última pareció revivir en la persona de David, el
cantante y hermano mayor, en los preámbulos de esta entrevista.
“¿Una cervecita?”. Y es que son unos fieras,
invitando a la peña, invitando a cañas...
Tras vender
1.300.000 copias de vuestro primer álbum en todo el mundo,
¿no os resulta ahora más complicado ir ‘destrangis’?
David: No. Cada vez tiene más sentido. Seguimos diciendo
cosas, pero más ‘destrangis’.
Jose: Es lo que tiene la fama.
¿La
canción Destrangis in the night no tiene nada que ver con
aquel famoso tema de Frank Sinatra, Strangers in the night?
D: Sí, hombre. De hecho, esta canción en principio
era otra (y tararea la famosa de Sinatra): Destrangis in the night,
vamos tirando/ Destrangis in the night, vamos haciendo,... Pero
eso fue a raiz de una noche de... Luego la hicimos en serio. Nació
como la de El de en medio de los chicos, que se nos ocurrió
primero la frase y luego surgió la canción.
“Olé
por los que estudian y acaban la carrera, pero en la fábrica
donde trabajábamos antes había licenciados en Químicas
poniendo piezas”
¿Os identificáis con el personaje de Partiendo la
pana, el primer sencillo?
D: Hemos tenido pequeños tratos con él, es el que
parte el bacalao, el sheriff.
¿Os
consideráis macarrillas?
D: No. Depende de cómo se diga. Pero no hablamos macarrilla,
sino como habla la gente.
J: Macarrilla es decir: ¿qué passa, tronco? Dabuti
(Risas).
Lo decía
por vuestras letras. De hecho, en vuestra web oficial tenéis
el apartado titulado estopario.
D: Lo de estopario es por emplear palabras macarrillas (Risas),...
J: Eso era para Méjico, que no nos entendían.
D: No se nos ocurrió a nosotros. Un día me llamaron
para preguntarme: ¿qué quiere decir calorro? Y yo:
¿qué me estás diciendo? Luego pusieron lo
de estopario, que es el diccionario de la calle.
J: Pero tampoco tiene nada de malo lo de estopario... (le ‘recrimina’
a su hermano).
Así
es como viene en la web.
D: Yo no tengo nada que ver.
J: Si es que el ordenador me pa-rece que lo hemos ‘cogío’
cinco veces.
D: A veces nos metemos, pero nosotros no entendemos de Internet.
Que nadie se piense que es un medio de promoción nuestro,
sino que es para los fans. Ha sido algo espontáneo, donde
ha tenido también algo que ver la compañía,
claro. Nosotros, de toda la publicidad que ponen ahí, no
cobramos ni un puto duro.
Maqueta
Hablando de tecnologías...
D: Sí, vamos a cambiar, que sólo sabemos lo que
es Rec, Play y Pause (Risas).
J: Y pase usted (Risas).
No, continúo.
De aquella famosa maqueta que andaba circulando, creo que habéis
rescatado para este disco cuatro temas.
D: No, tres.
J: El cuarto es porque alguien nos grabó uno en directo
(Ojitos rojos), y lo puso en Internet.
Y las otras,
¿cuáles son?
J: Luna lunera, Vuelvo a las andadas y Vino tinto.
¿Qué criterios habéis seguido
a la hora de seleccionar?
D: Esas canciones se nos quedaron en el tintero en el primer disco,
porque nos hubiera gustado hacer un álbum de 17 canciones.
Con su primer álbum, Estopa, batieron récords.
Ahora, con Destrangis, repiten la fórmula de la rumba y
el rock
¿Y qué opináis del sistema antipirateo de
este disco, que viene con advertencia?
D: Eso es una parida... Me imagino al hacker número uno,
diciendo: “¿estos piensan que soy tonto?”.
Están desafiando al pirata. No deberían haberlo
advertido.
¿No os preocupa el tema?
D: A ver... Si hemos vendido 1.500.000 de discos, nosotros no
hemos sido los más perjudicados. Eso sí, es cuestión
de conciencia social, sobre todo por aquella gente que explota
a trabajadores, inmigrantes en su mayoría.
¿Vosotros pirateáis?
D: No. Tenemos dinero para comprarnos discos. A lo mejor antes,
cuando no estábamos en el negocio de la música,
no estábamos tan concienciados.
¿Nunca os ha interesado estudiar alguna
carrera?
D: Sí. Yo quería hacer Historia. Pero se me pasó
al día siguiente. Eso fue por un profesor que tenía,
que me hizo poner interés. Depende de cómo te expliquen
las cosas.
J: Yo quería ser camarero.
D: Aquel era un tío sabio, le veía como viejo. Como
el síndrome de Estocolmo.
J: Tampoco tanto.
D:Sí. Era Justo.
J: Aaaaah! Justo.
¿Y qué te interesaba de la Historia?
D: La Península Ibérica, aunque Portugal ya me da
igual (Risas). ¡Viva la gente y la música sin fronteras!.
Yo en el instituto estaba en el Sindicato de Estudiantes y en
el periódico El Militante. Pero ahora no me meto en política.Olé
por los que estudian y acaban la carrera, pero en la fábrica
donde trabajábamos había hasta licenciados en Química
poniendo piezas. Yo soy un hombre sujeto a las pasiones, muy primario
(Risas).
En Mi Primera Cana nombráis a Joaquín
Sabina y Pancho Varona. ¿Os identificáis con ellos?
D: Y a Antonio García Diego, pero no cabía.
J: Está su espíritu.
¿Sabina os ha dicho algo de la canción?
D: Estuvimos cantando en su casa y la tocamos en directo. Es un
sueño cumplido.
Estopa
consolida su repercusión con la exitosa salida de su segundo
álbum.
Diciembre 2001
Sin responsabilidades
Son las personas
más famosas de Cornellá. Pero no sólo eso:
los hermanos Muñoz se han propuesto actuar de embajadores
y poner a su barrio en el mapa tomando su residencia como símbolo
de identidad. Su mayor arma es esa especie de rumba urbana que
les ha permitido vender más de un millón de discos
de su debut y que ha vuelto a aparecer en una nueva obra a la
que han titulado "Destrangis". En la primera semana
de permanencia en la calle el álbum ya llevaba despachadas
trescientas mil copias.
"Pero...
¿los vikingos no son los del Atlétic?". La
pregunta suena como un dardo envenenado y llega hasta lo más
hondo de mi corazón. Ha sido pronunciada por una de las
chicas que forman la plantilla de Ariola cuando, con ánimo
de pinchar, le ha recordado a José y David la eliminación
del Barça de la copa tras el partido perdido en Figueres.
David la ha llamado "vikinga" y la pobre chica, sorprendida,
ha soltado ese sacrilegio que ha herido al aire.
Y es que,
por más que uno lo intente, molestar a los Muñoz
es harto difícil aunque les toques al equipo de sus amores:
están como en una nube en la que parecen vivir continuamente
de fin de semana, con sus coleguitas y sus guasas. Tratar de hacerles
lo que casi siempre se ha considerado una entrevista se convierte
en algo poco menos que imposible. Según estoy esperando
en el hall de la compañía me comenta la persona
que me ha citado que el asunto va con un poco de retraso: "Es
que, chico, según están hablando, pasa una mosca,
y empiezan: 'Anda, mira'. Y se tiran dos horas haciendo guasas
con la mosca".
Según
espero mi turno leo uno de los textos de la hoja promocional que
acompaña al nuevo disco. Después de señalar
lo fantástico y alucinante que es "Destrangis"
el autor sugiere al entrevistador una serie de preguntas tipo
"¿En qué ha cambiado vuestra vida?", "¿Ha
resultado muy comprometido grabar el disco?" o, directamente,
"¿Folláis más?" Aunque pueda parecer
curioso, ninguna de las tres preguntas me sorprende porque la
promoción del dúo no se hace única y exclusivamente
en medios que estén relacionados de algún modo con
la música, sino en todos aquéllos sitios en los
que se considera que se puede encontrar un nuevo cliente para
su segundo álbum. En muchos de ellos la actividad sexual
de los chavales es un tema mucho más importante que sus
canciones.
Les pregunto
por ese hecho cuando entramos los tres en una salita en la que
se lleva a cabo la enorme ristra de entrevistas preparadas para
el grupo. "Tratamos de evitar los programas que pueden provocar
equívocos "--dicen--", pero respetamos mucho
a todos. No quiere decir que por no querer aparecer en esos programas
tengamos nada contra nadie". David está un poco preocupado
(es un decir) porque es un "bocas". En una ocasión
se le ocurrió comentar que un programa no le gustaba y,
al día siguiente, lo vio escrito en la prensa. Le debieron
dar un toque de atención porque, en el fondo, uno de los
grandes méritos que puede explotarse de los Estopa es que
le caen bien a todo el mundo. No conviene que eso cambie por una
frase mal dicha, así que, cuanto se trata de hablar de
gustos personales, todo el mundo es magnífico y el respeto
no se les cae de la boca.
Tampoco está
en mi ánimo buscar en la pareja algún tipo de incoherencia
o de laberinto. Ni David ni José han lanzado en sus canciones
mensajes que dibujen algún tipo de comportamiento o de
opinión, algo que colabora más aún para que
puedan gustar tanto al niño del barrio de Salamanca como
al que vive en el "polígano". "Responsabilidad
y mensajes... los mínimos", comentan.
Vale.
En muchas
ocasiones da la impresión de que estás ante una
pareja de obedientes colegiales. Realizan el plan marcado con
su mejor voluntad, pero... están deseando salir al recreo.
Entiendo el símil de la mosca en cuanto surge la primera
pregunta: los dos se ponen a responder a la vez y en la segunda
frase ya están hablando de otra cosa. Me alegro de no haber
traído la grabadora porque me costaría más
traducir lo grabado que tomar ahora mismo algunas notas que me
recuerden nuestra charla, aunque, por otro lado, ¿qué
anotar si en dos minutos ya me han hablado de su familia, de la
gira por América y de lo que disfrutan en el escenario?
Es hora de
volver al fútbol, pero para ejercer de árbitro.
Les digo que hablen de uno en uno, que no me entero, y, tras guardar
silencio un segundo y decir eso de "Vale", vuelven con
las mismas y con otro batiburrillo lleno de palabras.
Me interesa
saber cómo aterrizaron de golpe y porrazo en una multinacional
para grabar su primer álbum, pero les impongo una contestación
de diez palabras. Al fin y al cabo habrán contado esta
historia unas mil veces y lo único que quiero saber es
si debutar con una de las compañías más grandes
de España fue una cuestión de suerte o una suerte
en cuestión: "¿Diez palabras? "--pregunta
David--" Vamos a ver:... componer canciones... grabar maqueta...
enviar maqueta... persona adecuada "(guiño del ojo
derecho)"... grabar disco. ¿Son diez?" Lo son.
Y la respuesta acertada es, en este caso, la de "persona
adecuada". No es plan de entrar en más investigaciones
ya que, en estos casos, siempre tiene que existir ese golpe de
suerte que, en la mayoría de las ocasiones, viene avalado
por alguien capaz de ver lo que el resto de los mortales no soñamos
ni con intuir.
Cuando escuché
el primer álbum de Estopa no le vi nada especial. En tres
o cuatro meses había recibido diez o doce discos que juntaban
el terreno lolailo con el rockerío característico
de Extremoduro. El debut del dúo ni siquiera aportaba el
contenido rockero y, después de escucharlo un par de veces,
me quedé convencido de que sería uno de esos álbumes
que alguien había realizado tratando de ordeñar
un poco más los resultados del fenómeno Camela y
del revival de Los Chichos. Uno de los grandes defectos de la
producción discográfica española es que,
como algo pite, en poco tiempo aparecen en el mercado mil clónicos
sacados de debajo de las piedras que tratan de buscar el camino
que creó el que abrió la caja de Pandora. Los primeros
resultados parecían avalar el hecho, ya que el disco de
los Muñoz pasó sin pena ni gloria mientras que el
dúo trataba de promocionarlo tocando en salas pequeñitas
a las que sólo iban quienes les habían escuchado
en Radio 3 y les habían encontrado el punto gracioso.
Sin embargo,
a sus mentores discográficos se les ocurrió sacar
como single aquello de "La raja de tu falda" y todo
cambió de cara. En una semana Estopa vendió más
discos que en los nueve meses anteriores y sonó en las
radios hasta que el famoso estribillo se hizo más popular
que el himno nacional. Era la misma película que ya alguien
había dirigido con Jarabe de Palo y su álbum de
debut y venía a poner de manifiesto que, en este país,
tú puedes sacar un disco a la calle con un potencial increíble
pero que eso no vale de nada si la tele o las grandes cadenas
de radio no colaboran en su difusión.
Al sacar "Destrangis"
la historia es totalmente diferente. La campaña de promoción
del álbum es una de las más grandes realizadas con
un álbum de artistas nacionales y, en contra de aquella
ocasión, ahora todas las emisoras del país pinchan
el disco hasta que se les deshace en las manos. Los últimos
eslabones de la cadena de la piratería profesional estaban
esperando el lanzamiento sabedores de que, con ponerlo en sus
puestecillos, ya tenían asegurado el jornal del día.
El disco salió, incluso, con una protección especial
que no permitía escucharlo en ordenadores personales, algo
que, en principio, se consideró positivo para evitar las
copias pero... que resultó una tontería. De hecho
yo soy de quienes, en la redacción, utilizo la unidad de
CD del ordenador para escuchar los álbumes y preparar las
entrevistas. Como el álbum no funcionaba, bajé a
la parada del metro y compré una copia que sí sonaba
perfectamente en el trasto informático. En lugar de colaborar
a que el disco no se venda en los puestos de piratas, lo conseguido
es que hasta yo, que recibí de la compañía
un álbum promocional, me viera ante el inmigrante de turno
comprando una copia de "Destrangis".
"Eso
sí que es una gamba "--dicen los dos Muñoz
al mismo tiempo--". Es retar al hacker y lo único
que se consigue es que el tío se diga: '¿Cómo
que no puedo copiarlo?' A nosotros no nos parece mal que uno pague
menos dinero por los discos y lo dedique a otras cosas más
importantes. Lo malo de esto es el tío que se beneficia
de explotar a la gente de vende esos discos. Es una mafia, aunque
nosotros no podemos decir nada de la piratería cuando vendemos
lo que vendemos". Las actuales cuentas colocan las ventas
de su debut en más de un millón trescientos mil
discos mientras que, en una sola semana, "Destrangis"
ya lleva despachadas otras trescientas mil copias. "Hasta
en Taiwán. Ciento cincuenta y cuatro copias en Taiwán.
¿Te imaginas cómo darán palmas los de Taiwán
cuando escuchen el disco?".
Tanto David
como José consideran que el éxito de su primer álbum
tardó más en llegar porque "la promoción
mediante el boca a boca tarda", pero supongo que ambos se
dan cuenta que poner "La raja de tu falda" en una radiofórmula
es infinitamente más rentable que soltar a mil amigos a
vocear en las orejas de sus conocidos.
Sea como sea,
el asunto es que el éxito llegó y la pareja se convirtió
en una especie de "yernos adorables" de ésos
que cualquier mamá querría para sus crías.
Su pasado de trabajadores normales, su deje al hablar, su naturalidad
a la hora de asumir lo que les ha ocurrido... todo colaboró
a que ambos sean los mejores valedores de su nuevo disco. Mucho
más que las canciones que se han incluido en él.
"No es molesto eso "--cuentan--". Lo idílico
sería que luego, después de esto de la promoción,
pudieras hacer una vida normal porque lo único plasta son
los pesaos. A nosotros nunca nos importa firmar un autógrafo
si nos lo piden como si nos pidieran tabaco, pero ésos
que te dicen: 'Anda, el de Estopa, cántate algo'... Pues
no mola, claro".
El caso es
que, sea por éste o por cualquier otro motivo, el dúo
parece tener en mente no alargar demasiado su carrera artística.
Tienen muy claro que el contrato que han firmado les obliga ha
grabar con su actual compañía otros dos discos más,
pero ni se plantean cuándo lo harán. "A mí
me gusta ver la tele, no salir en ella", señala David
mientras explica que no se ve subido al escenario toda su vida.
"Antes el futuro era trabajar en el bar mientras que ahora
es hacer una gira muy grande. Igual esto que te digo me lo como
el año que viene porque nos hayamos gastado la pasta y
tengamos que volver a hacer otro disco", añade.
La gran diferencia
que supone para los Muñoz ser uno de los grupos españoles
que más discos vende es, sobre todo, el directo. El resto
de las cosas ya las tenían antes y, aunque adoran eso de
viajar gracias a su éxito, cuando se les pone la carne
de gallina es al ver a "los mejores músicos de España
tocando tus canciones. Eso sí que es fuerte, un lujo. Es
el sueño de cualquier músico, pienso yo". Puede
que sea por esto por lo que no paran. Después de una enorme
gira que sólo se ha visto interrumpida ligeramente para
grabar este "Destrangis" el dúo ya tiene previsto
volver a hacer las maletas en breve. Recién llegados de
Latinoamérica, volverán al continente una vez hayan
realizado cinco presentaciones del nuevo álbum en el territorio
español. Cuando regresen se tomarán un breve descanso
y para mayo empezarán a girar otra vez por nuestro país
dispuestos a llenar el verano del 2002 con conciertos de Estopa.
El grupo también
ha tenido un buen debut al otro lado del charco. Tanto que uno
se pregunta qué hacían ellos dentro de la gira de
"Rock en ñ" organizada por la SGAE para promocionar
el rock español en el continente hermano: ni Estopa necesitan
apoyo allí ni, desde luego, hacen rock. "Nos lo propusieron
y lo hicimos. Mola un mazo, aunque, cuando llevas quince días
fuera de tu tierra...".
Otra de las
cosas que ha traído consigo su éxito es el poder
entrar dentro del "círculo sagrado" reservado
al Olimpo musical español. Tanto David como José
tenían el capricho de que Joaquín Sabina participara
en la grabación del nuevo álbum realizando alguna
colaboración, algo que, de primeras, sonaba a sueño
de adolescentes. Sin embargo, ni Sabina ni nadie es capaz de decir
que no a un grupo que vende más de un millón de
copias haciendo rumba, así que el andaluz quedó
con los muchachos para que éstos pudieran entrar en su
santuario y hacerle la propuesta. "Sabina no es un personaje:
es una persona "--comentan--". Muy caballero, muy respetuoso,
muy culto... Le dijimos que si se hacía algo en el disco
y nos contesto que sí, pero... el día que tenía
que grabar le dio el chungo y hubo que dejarlo".
En total se
tiraron cuatro meses dando forma final a este "Destrangis",
un disco en el que, junto a los temas nuevos, se incorporan tres
que ya son conocidos por sus fans tras haber sido publicados en
su primera maqueta. "Las hemos metido porque queríamos
que hubieran ido en el anterior pero no cupieron", afirman
al hablar de "Luna lunera", "Vuelvo a las andadas"
y "Ojitos rojos", pieza ésta que, además,
se incorpora al álbum en su versión de directo grabada
en el Palau Sant Jordi. Los temas nuevos fueron compuestos casi
a matacaballo entre concierto y concierto y han sido empaquetados
con una portada en la que, en segundo plano, aparece un cerdo
de tamaño gigante que recuerda una enormidad al famoso
toro de Osborne. "Es un homenaje al mejor elemento del mundo.
De él se aprovecha todo "--salta José--".
Cuando iba por la carretera y aparecía un toro de ésos
yo me imaginaba cerdos. Se nota que nuestros padres son de Badajoz,
¿eh?".
A la hora
de hablar de las canciones nuevas aparece en sus labios un montón
de adjetivos que parecen pensados por la noche o repetidos en
sus mil entrevistas anteriores: más rockero, más
rumbero, contundente, poderoso... Sin embargo, a no ser que seas
un tiquismiquis, disfrutarás con él si disfrutaste
con el primero. No hay demasiados cambios en ningún terreno
excepto que éste cuenta con una producción más
elaborada y las nuevas letras tratan de evitar terrenos pantanosos
que pueden cerrar la puerta del público más retrógrado.
El hecho de cuidar más los detalles profesionales es casi
una obligación moral para el dúo. "Ahora, a
ponernos a ensayar para que los conciertos salgan bien. Con el
anterior sólo ensayamos una semana, pero es como si tuviéramos
una responsabilidad. Ahora la gente paga por vernos", dicen.
Esa responsabilidad
no les afecta a la hora de aspirar a repetir los resultados de
su debut. "No creemos que vendamos más que con el
anterior. Sería inhumano y, en el fondo, lo que vendió
fue la novedad. Además, ahora hay más piratería".
El tiempo
que dedican a componer y tocar apenas les deja otro para escuchar
a sus artistas preferidos. Los Muñoz vienen de barriada
y, como la mayoría de quienes hemos pasado nuestra niñez
en este tipo de barrios, han crecido con la rumba canalla y con
el rock transgresivo como banda sonora callejera. Además
de sus venerados Chichos, en sus recuerdos están Los Calis,
Los Chorbos, Los Chavis... pero también grupos de rock
irreverente como Siniestro, Kortatu, La Polla o Extremoduro. De
lo actual, José admite que Camela, el otro icono rumbero
superventas del momento, no le molesta, aunque lo último
que ha comprado ha sido el disco más reciente de Mojinos
Escozíos. David, por su parte, se ha quedado impresionado
con la última entrega de Raimundo Amador.
Entre sus
planes inmediatos no está el de colaborar en discos ajenos,
ya que su tiempo está empezando a ser tan valioso como
el del Ministro de la Presidencia. Guardan buen recuerdo de su
aportación al homenaje realizado a Peret o de su participación
en aquel marciano invento que se dio en llamar "Perversiones
flamencas" y en el que versionearon a los Chichos. En lo
único que piensan ahora es en ensayar y en seguir contestando
a entrevistas aunque sea mediante chats en Internet. "Las
colaboraciones irán surgiendo. Si se puede, claro".
Los
Estopa hablan de ¿La calle es tuya?
Sobre el título del disco
"Estábamos grabando el video de "Nos falta el
aliento" por las calles de Cornellá. De repente, aparecieron
unos chavalillos y el realizador les dijo: '¿Podéis
apartaros? Es que salís en plano". Y uno, chulito,
le respondió con mucho retintín: "¿La
calle es tuya?". Es una de esas ocurrencias que se nos quedaron
grabadas. Luego, claro, te sirve para mil situaciones".
Año
sabático
"Nos tomamos 2003 como un año sabático. Bueno,
también parte de 2002: fueron más de doce meses
en los que pasamos de conciertos y televisiones y entrevistas:
queríamos que se dejara de hablar de nosotros. Que se olvidaran
un poco: llevamos muy mal el ir al súper y que todos los
clientes se te queden mirando. No, simplemente no sabemos como
comportarnos, se nos queda cara de gilipollas. Además,
es un incordio para la gente que va contigo. Como decía
Filemón: 'soy un lastre'. Hasta pensamos un anuncio con
la idea de que sale Estopa hasta en la sopa. Si no te tomas en
broma el circo, estás perdido".
El modus operandi
"Además, preferíamos evitar la experiencia
del segundo disco, que se hizo tras tirarnos dos años de
actuaciones. Se buscaba poder elegir el mejor repertorio, como
se hizo en el primero. Así que los trece temas de "¿La
calle es tuya?" han sido seleccionados entre treinta temas,
nuevos y antiguos. Nos planteamos componer por componer, nada
de pensar que 'nos faltan tres temas para completar el disco'.
No nos pusimos fecha: el disco estaría cuando se terminara,
nada de agobios. Fuimos a la compañía con la selección
final, ya preparadas para que José Antonio Romero y Pancho
Varona hicieran su magia como productores. Es el disco que más
hemos controlado".
Malditos roedores
"Por la mañana, mucho deporte: baloncesto, natación,
¡la consola de videojuegos!.Trabajábamos de cuatro
a seis. Bueno, algún día nos quedábamos hasta
las ocho. En mi casa (José) montamos un estudio, con un
tecladito de esos que hacen todo y un Pro Tools. Es un estudio
como los profesionales, con su puerta de submarino y las indicaciones
de donde ponerte para mejor grabar la voz o lo que sea. Los primeros
cuatro meses fue más jugar con el ratón que aprender.
Ya sabes, ponernos voces de Pitufos, descojonarnos, seguir haciendo
el chorra. Luego, llamamos a Didier, un ingeniero de programación
que nos enseñó a manejar el bicho. Y Virgilio Fernández,
el gallego que antes trabajaba con Juan Perro. Ambos nos mostraron
las posibilidades de las máquinas. Así que las maquetas
de "¿La calle es tuya?" se hicieron allí
y quedaron guapas. Incluso, hay quitarras y detallitos que grabamos
en Cornellá y se han incorporado al disco".
El gerundio
de resumir
"Así que nos sentimos orgullosos. Hay energía
y optimismo, destaca lo del optimismo.. Se oye todo, hasta el
último detalle. Y las voces están en su punto, primer
plano pero encajadas entre la música. En una agencia de
publicidad, dirían que es 'más Estopa que nunca'.
Bueno, pues sí, vale si quieres. Para nosotros...escuchamos
el disco y nos vemos diez centímetros más altos".
Comentario:
También hablan de las canciones:
Fin de semana
"Y a veces me enciendo/ y me apago como una vela/ me tumbo
como un gilipollas/ a ver las estrellas/ pensando en qué
daría yo/ por tocarte el pelo".
"Es la
canción buenrollera. Empieza tipo "El hombre y la
tierra", lo de Rodríguez de la Fuente, como si anunciara
que vienen aventuras; luego es rumba y rock acelerado. Estaba
claro que servía para abrir el disco, es puro Estopa, y
seguro que también se pone burra en directo."
Apagón
"Que la alegría es/ como una bolsa de golosinas/ que
no es eterna/ que se termina/ pero mi amor es/ que es de otro
planeta/ que nunca se le acaban las pilas"
"Parece
que es una cosa tranquila después de la anterior pero también
pasa por varias fases: desde Bordón 4 a las sintonías
tipo "Starsky y Hutch". Una rumba de barrio como tiene
que ser, incluso más optimista de lo habitual. Al final.
aparece la voz de Florentino Fernández, una gracia".
Fuente de
energía
"Porque últimamente ya no se te levanta/ porque estás
hecho una porquería/ porque te me apareces como los fantasmas/
como una mala melodía."
"Un tema
brutal. Hay que ver al Anyie (Bao) tocando aquí la batería,
se vuelve loco. ¡Y esas guitarras que parecen sirenas! Hemos
querido dejar la letra abierta, cada uno tiene una fuente de energía...que
puede convertirse en tu ruina. El video tiene un guión
nuestro, un capricho: vamos de maderos, llegando a un parque en
plan 'se acabó la fiesta'".
Penas con
rumba
"No es que no te eche de menos/ es que se me encoge el alma/
cuando no estás y no te veo/ se me pudre la mirada/ pienso
que soy un enfermo/ necesito medicinas/ un par de dosis de besos/
antes de cada comida".
"Rumba
pura, claro, rumba de verano sin complejos. Al principio, saludamos
a José A. Romero como El Payo Romero, chistes nuestros.
Es una canción que podría haber interpretado cualquier
grupo rumbero de los años setenta, aunque igual no se les
había ocurrido meter esa guitarra eléctrica profunda,
a lo Quentin Tarantino. Ese es el Toque Estopa, claro".
Corazón
aerodinámico
"Como te acuestes me acuesto/ me voy contigo y me voy con
lo puesto/ como te mueras te mato/ ni tú eres perra ni
yo soy gato/ mi corazón de repuesto/ se muere por latir
siempre a tu lado".
"Con
el primer disco, Diego Manrique nos dijo que éramos 'verbosos
y eclécticos'. Nos encantó y es una definición
que se aplica perfectamente a esta canción. Tiene un punto
de reggae pero también es una rumba catalana lenta ¡y
con rimas esdrújulas!. La frase de "mete más
sonido en el volumen de tu espíritu" podría
ser el lema del disco, que quiere ser optimista. Ah, esa risa
mía (José) fue un despiste de la grabación
que se quedó".
Ya no me acuerdo
"Solo recuerdo que llovía y que quedamos/ en la parada
del metro/ pero haciendo un gran esfuerzo/ aún veo tu mirada/
en cada espejo de cada ascensor/ donde cada noche/ me sube hasta
el cielo/ de moteles invernadero".
"Pues
está claro, la evocación de la primera experiencia
sexual. Pasa el tiempo y se te olvidan los detalles de la persona
pero, si lo intentas, veras que recuerdas más de lo que
pensabas. La clave está en "dicen que el tiempo y
el olvido son como hermanos gemelos/ que vas echando de más
lo que un día echabas de menos.' Es un tema repescado de
nuestras primeras maquetas, pero lo cantaba yo (David) y ahora
queda mejor con José como voz principal".
Estrella fugaz
"Yo quiero bajar por tu cintura/ quiero desatar tus ataduras/
robar tus sueños locos/ robar tus noches en vela/ robar
tus silencios rotos".
"¡Esas
guitarras suenan como disparos!. Un amigo nuestro nos dice que
es la canción Extremoduro del disco, aunque después
nos dimos cuenta: es el subconsciente trabajando. Perfecta para
sacudir melenas sobre el escenario, vamos, hasta estamos pensando
comprarnos unas pelucas...no, estas canciones son las que te hacen
desear volver a la carretera. También tiene versos que
explican nuestro momento actual, en la cosa de los sentimientos:
'me preguntan los cometas si estoy necesitado de amor/ y yo les
digo que no'".
Tanta Tinta
Tonta
"Que si me fumo un canutito/ yo me quedo tonto/ yo quiero
llegar a viejo/ más tarde que pronto/ ay qué pena,
pero qué pena/ si yo salgo por la tarde soy malo/ si yo
salgo por la noche soy más malo".
"Muy
Ennio Morricone. Como decimos nosotros, "Ernio" Morricone.
Habla de amigos que se lo fuman todo sin darse cuenta pero que,
oye, funcionan perfectamente en la vida. No vamos de reivindicativos
pero nos cabrean todas las tonterías que se escriben sobre
el chocolate y la maría, por no hablar de esos señores
a los que pagamos de nuestros bolsillos para que salgan en la
televisión diciendo bobadas sobre las drogas blandas".
Tragicomedia
"Y si tengo que morirme/ que me muera en primavera/ pa' poder
echar raíces/ y vivir siempre a tu vera/ y si tienes que
marcharte/ llévame en una maleta/ yo prometo no pesarte/
tu procura no perderla".
"Mi favorita
(David) Por eso de "si tú eres mi novela/ yo soy tu
tragicomedia" y por los cambios musicales. Dice un colega
periodista que las nuestras son canciones proteicas y es verdad,
van cambiando de forma, van...¡mutando!. Esta tiene piano
de balada, bossa, rumba, acelerón a lo Police, guitarra
santanera. Pero suena natural ¿verdad?".
Necesito meditación
"Yo quiero salir volando/ y ya no me queda pista/ porque
me estoy despistando/ y mi corazón tiene prisa/ necesito
medicación."
"Un punto
de rock vacilón hasta que pisa el acelerador. Juega con
palabras de sonido similar, 'medicación' y 'meditación'.
Y el humor, que nunca falta en Estopa: 'Antes bailo una sardana/
y me convierto al islamismo'. Después de grabarla, un amigo
nos habló del caso de Cat Stevens, que se hizo musulmán
y ahora es Yusuf Islam. Y vimos una foto de Cat de los años
setenta y era igualito que Camarón cuando empezó
a dejarse la barba. El mundo es redondo, chaval".
Pastilla de
freno
"Me pongo un uniforme/ de esos que no se nota la mierda/
comienzo a fusionarme/ con un robot que pega/ unos chispazos de
miedo/ y si se acaba el mundo ahí afuera/ me la pela, me
la pela".
"De esta
es la que me siento más orgulloso (José). Retrata,
y no solo con la letra, lo que es trabajar en una fábrica,
en una cadena de montaje, como Chaplin en 'Tiempos modernos'.
De eso sabemos mucho. Hay algo de ironía: el proletariado
se queja de los trabajos mecanizados pero peor es cuando la empresa
se lleva la planta a Eslovaquia. Y luego está el vecino
que ve en la tele las movidas de los antiglobalización
y no entiende nada, sin saber que aquello también tiene
que ver con su curro".
Cuando cae
la luna
"Prometo llevarte al cielo/ si te acercas un poquito/ cuando
venga el viento/ vienen los fantasmas/ a tocarme las palmas/ y
a meterme miedo'.
"Algo
tiene esta, encanta a todas las mujeres que han escuchado el disco...¡y
a nuestro padre! Tiene una estructura de rumba clásica
pero metimos un contrabajo, tocado por Victor Merlo. La letra
parece romántica, aunque también está A Santa
Compaña. 'Vimos "El bosque animado" y nos fascinó,
luego nos enteramos de que es una leyenda celta, anterior al cristianismo.
Hay que leer para saber".
La del lute
"Te regalo mi retrato/ pa' que me saques/ bien en el telediario/
voy a ser más famoso que El Lute/ dentro de la gente/ de
mi vecindario".
"Empieza
con piano Fender y se va calentando. Podría estar en la
banda sonora de una película de José Antonio de
la Loma. Aunque tiene una letra fuerte, no ha sido tratada en
plan dramático: hay una juerga tremenda que hacía
inevitable que sirviera para cerrar el disco. Naturalmente, hemos
probado como suena el disco en un coche y funciona, funciona de
verdad. Un cañón"
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